Los profesionales en muchas ocasiones, nos referimos a las partes de un zapato con expresiones que no son conocidas por la mayoría de la gente, queremos que conozcas todas y cada una de las partes que lo componen, tanto por dentro como por fuera.

En las siguientes imágenes, se pueden ver todas las partes exteriores e interiores de un zapato de hombre y otro de mujer.

Partes de un zapato de mujer

Partes de un zapato de hombre

Además de todas estas, están las partes que no se ven a simple vista, y son las siguientes:

Plantilla: es la zona (habitualmente de piel) donde se apoya el pie

Palmilla: no confundir con la plantilla, esta parte no suele ser visible, salvo que desmontemos el zapato, es una pieza de vital importancia, esta situada entre la plantilla y la suela. Sirve para dar empaque al zapato, así como flexibilidad al conjunto de la suela. El material del que suele estar fabricado varia bastante en función de la calidad del zapato, generalmente es de piel o de cuero. En los zapatos más económicos suelen ser incluso de cartón prensado. También existen zapatos que prescinden de esta pieza para conseguir mayor flexibilidad en la suela.

Entresuela: como su nombre indica es la pieza que se sitúa entre la suela y la palmilla, sirve para dar cuerpo al zapato.

Cambrillón: Es una pieza alargada, generalmente metálica, que se sitúa entre la palmilla y la entresuela. Hace de “puente” para que el hueco que forma el tacón no se hunda.

Finalmente están los topes y contrafuertes, que se sitúan en la puntera y el talón, entre la piel exterior y el forro, y sirven para que los zapatos conserven su forma.

En muchas ocasiones, por diseño, por conseguir zapatos más blandos y flexibles, o sencillamente por abaratar el precio, varias de estas piezas, tanto las que se ven a simple vista, como las que no son tan evidentes, son sustituidas por otras de menor calidad o simplemente eliminadas. Por eso en ocasiones podemos encontrar zapatos que son aparentemente iguales, pero con precios muy diferentes.